Posturología

Qué es la posturología

La posturología es una disciplina del área de la salud que estudia el sistema tónico postural y su regulación, alteraciones, adaptaciones y formas de tratamiento.

La postura: un equilibrio dinámico

La postura es la adaptación que realiza el cuerpo como respuesta a los sistemas de captación de información del exterior, que nos permiten tener constantemente referencias de “donde estamos” y mantenernos en equilibrio, un equilibrio dinámico, en constante modulación. Esta captación de información se realiza a través de los ojos, los oídos, los receptores de los pies, la piel, el raquis, otros órganos internos e incluso las vísceras. Todos estos elementos mandan información a nuestro sistema nervioso central sobre cómo tenemos que distribuir el centro de gravedad, cómo tienen que bascular los hombros y la pelvis, cómo se tiene que adaptar el soporte de los pies, qué músculos tienen que trabajar y cuáles no, para mantenernos y sostenernos sobre el esqueleto, entre muchos otros aspectos. Todo eso se hace de forma automática y no consciente.

Metodología

La posturología estudia y reeduca estos sistemas de captación para que no haya un gasto energético excesivo para compensar alteraciones en estas vías de información y en la repercusión que eso representa sobre el sistema osteoarticular, la consciencia corporal y las habilidades motoras y cognitivas.

La posturología da respuestas sobre la etiología de los fenómenos patológicos neuromusculares, es decir, busca el origen del dolor de espalda, de las alteraciones vestibulares, etc. a través de la investigación y la reprogramación de las vías de entrada sensoriales.

Ámbitos de actuación

La posturología interviene en:

  • Dolores musculoesqueléticos.
  • Disfunciones neurovestibulovasculares, migrañas, vértigos, acúfenos, insomnio, etc.
  • Disfunciones radiculares, ciatalgias, neuralgias cervicobraquiales, neuralgias del trigémino, etc.
  • Simpaticotonía y vagotonía, estrés, ansiedad, cansancio, astenia, etc.
  • Trastornos neurovegetativos: alteraciones digestivas, taquicardias, hipertensión, trastornos respiratorios, etc.
  • Trastornos neurocomportamentales: depresión, ansiedad, déficit de atención, etc.
  • Trastornos neurológicos: Parkinson, S.E.P., accidentes vasculares, etc.
  • En los niños: dolores en el crecimiento, alteraciones de apoyo plantar, escoliosis, ciertos trastornos visuales, etc.
  • Prevención en general de cualquier sintomatología originada por un trastorno postural.

La posturología reeduca los sistemas de captación de información para incidir sobre la postura y así colaborar en el reequilibrio de gran variedad de disfunciones y trastornos.

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